Salud y determinantes de salud

Start here

Maternal mortality/Mortalité maternelle/Muerte materna causas, más allá de la hemorragia…¿qué hace que miles de mujeres mueran”dando vida”?

Reducción de la Mortalidad materna es uno de los Objetivos del Milenio no completamente alcanzados. Es por esto que este video hecho originariamente en 1980 es aún valido y relevante. Hay todavía mucho trabajo por hacer para cambiar el final de la historia y evitar que Mrs X y su bebé mueran.

Maternal mortality reduction is still one of the Development Millenium Goals not completly achieve, this is the reason this video made in 1980 is still relevant and true. There is still a lot of work to change the end of her story and avoid that Mrs X and her baby died.

Réduire la mortalité maternelle est l’un des objectifs du Millénaire pas été pleinement atteints. Voilà pourquoi cette vidéo initialement rendue en 1980 est toujours valide et pertinent. Il y a encore beaucoup de travail à faire pour changer la fin de l’histoire et de prévenir Mme X et son bébé meurent.

Maneras de hacer salud (2): elección individual (pro-choice)

En Julio de 2013 acudí a una serie de clases que impartían profesores de la London School of Economics sobre “Bienestar y una Nueva Política Sanitaria”, un curso organizado por la Fundación Ramón Areces. La última sesión recibía el título de: “Personalización del ciudado social para la equidad y la eficiencia”. Aquí compartimos las notas de esa sesión.

El pro-choice en salud concretado en la “personalización del ciudado social” consiste en que la administración pone un precio a los cuidados que necesita una persona enferma crónica y le entrega un presupuesto, que suele ser un poco más bajo del precio de mercado de esos cuidados “porque se asume que vas a ser capaz de contratar a tu vecino.” Cierto es que aquí entra la cuestión de si bajará o no la calidad de los cuidados.[1] Si pagas a tu vecino, es probable que puedas ser capaz de pagar menos que si recurres a servicios formales. Pero también podrías terminar pagando más, porque ahora eres un individuo en el mercado.

Se trata de transferir el proceso de decisión desde el profesional sanitario al individuo, bajo la asunción de que los individuos son los que mejor conocen su enfermedad y los cuidados que necesitan, los individuos saben más. Se aplica a los individuos con enfermedades largas y crónicas y supone un viraje en el ejercicio del poder, del profesional al individuo y/o sus cuidadoras. Se trata de empoderar. “Si uno está en el asiento de delante del coche tiene más poder, se siente más poderoso, y se siente más feliz (…) tengo el dinero, si no me das el servicio que necesito iré a otro (proveedor)”.

Este sistema de personalización comenzó con la introducción en Inglaterra de los pagos directos (por recibir atención), a los que siguieron los presupuestos individuales y finalmente los presupuestos personales y los presupuestos personales de salud (personal health budgets).[2]

Desde la LSE se llevó a cabo un estudio, porque a pesar de que había evidencia de mejoras en la satisfacción entre usuarios no había evidencia cuantitativa robusta entre diferentes grupos de clientes y resultados en bienestar. Lo que se intentó es comprobar si hay mejoras en la naturaleza de los servicios y la forma en la que son prestados, y demostrar si existe un valor intrínseco de empoderamiento de los usuarios (el valor de poder decidir).[3]El estudio se llama Individual Budget Evaluation (IBSEN study), y estaba financiado por el Departamento de Sanidad del Gobierno Británico.[4]

El “entorno” de este estudio se define con dos puntos:

  • Tenía el objetivo de incrementar la personalización de los cuidados a través de diferentes mecanismos (pago en metálico, presupuesto indirecto que gestiona una tercera parte, presupuesto que gestiona la autoridad local)
  • En medio de un gran apoyo en el gobierno y en los partidos políticos: “Todo el mundo está a favor de la elección. Es muy difícil encontrar a alguien en contra”.

Los resultados[5]:

  1. La gente usando presupuestos personales de salud “se sentían más en control de sus vidas”.
  2. No hay evidencias en resultados en mejoras de salud.
  3. Sí hay evidencias en resultados en mejoras en la calidad de vida.
  4. En cuanto al coste-efectividad, hay alguna evidencia, sobre todo en grupos de personas con problemas mentales y con personas que reciben de forma continuada atención del servicio público de salud, pero no hay evidencia en grupos de personas mayores.
  5. La evidencia estadística, que estaba entre el 80-90% y que para el gobierno resultó suficiente, no es suficientemente robusta en términos de ciencia económica.

Algunas ideas:

  • Una experiencia de aprendizaje en el mercado: “Las personas con discapacidad tardaban varias semanas en entender el programa y poder ponerlo en funcionamiento. “Tomó bastante tiempo poner en marcha el paquete de ciudados porque se trata de una experiencia de aprendizaje”. Muchas veces estas personas (enfermas crónicas, dependientes) quieren hacer cosas juntas, hay que mirar a otras personas que quieren el mismo servicio que tú y alguien tiene que buscar los mejores proveedores, alguien tiene que jugar ese papel en el mercado. Puede ser la autoridad local o uno mismo, y tanto uno como otro asumirían el papel de facilitador de mercado.
  • Una experiencia de sentido: “(También ha beneficiado) a otra gente; gente que tenía un trabajo de funcionario y lo ha dejado, porque no hacía nada y ahora está contratada como asistente personal y es un trabajo con más sentido”.
  • La preocupación está en la recogida de datos, cómo recoger los datos para evaluar la medida. Se evalúa cada año y es cierto que puede haber casos de abusos, free rider o de otro tipo. Por ejemplo, encontraron dinero en una cuenta bancaria y la persona estaba muerta. Pero no es lo general. Para evitarlo, en algunos lugares se proporciona una tarjeta de crédito con la que la persona puede pagar sólo lo relacionado con su paquete de cuidados, y esta es una forma muy fácil de saber dónde va el dinero. “Tenemos que empezar a monitorizar las cosas en términos del individuo, no del proveedor (porque ahora el proveedor puede ser tu vecino). Pero esto es muy caro, recolectar datos a ese nivel.”

 

[1] En este momento una persona asistente, profesor en una Universidad española y médico, comenta que la propuesta tiene una parte buena, que sería la de dar autonomía a la persona, pero que a la vez puede tener resultados no justos, por ejemplo si existen tensiones entre los ciudadores y la persona enferma. El profesor de la LSE responde que sí que puede haber complicaciones pero que en cuidado social tiene sentido: “cuanto más te mueves hacia un área técnica donde se necesita más experticia, más complicada se vuelve esta noción de la personalización”.

[2] Otros términos que se usan son “consumer-directed,” “person-centred”. Para 2015, el gobierno británico quiere haber ofrecido esta opción a todas las personas que enfermedades largas y graves, personas con discapacidades, etc.

[3] “En Inglaterra la elección y la personalización se están implantando en todos los servicios públicos”.

[4] Fueron seis meses con un grupo de control.

[5] A continuación los porcentajes de las actividades en las que la gente gastaba el presupuesto: 1) los que tenían pago directo: 64% en asistente personal; 20% cuidado del hogar; 43% actividades de ocio; 24% vacaciones breves; 23% otros. 2) los que tenían presupuestos manejados por una tercera parte: 47% en asistente personal; 40% cuidado del hogar; 24% actividades de ocio; 15% vacaciones breves; 21% otros.

Maneras de hacer salud: Alma Ata

La próxima sesión del Ágora de Yo Sí Sanidad Universal versará sobre las diferentes maneras de hacer salud. Vamos a pensar juntas sobre cómo se está introduciendo la lógica gerencial – empresarial en lo cotidiano del sistema sanitario, en la relación entre profesionales sanitarios y usuarias, y cómo esta lógica viene a jugar con jerarquías, relaciones de poder, lógicas burocráticas, concepciones del cuerpo y otras formas de hacer que ya estaban instaladas. Más que acabar con lo anterior y empezar de cero sugerimos que la lógica gerencial se extiende capilarmente, se asienta sobre y se alimenta de algunas maneras de hacer que ya existían y descarta o arrincona aún más otras.

Para empezar, os dejamos aquí la Declaración de Alma Ata que se alcancó en la Organización Mundial de la Salud en 1978 y que ponía la atención primaria en el centro como forma de promover la salud. Una atención primaria en la que la participación colectiva era fundamental. Atentas porque en otro post contaremos una lógica diferente, la del pro-choice, que sin embargo utiliza algunos términos muy parecidos a los de Alma-Ata pero desde un lugar distinto.

Jugaremos a encontrar las aparentes similitudes, las diferencias y, sobre todo, a discutir la importancia de los matices y los distintos lugares, contextos y marcos de enunciación.

DECLARACION DE ALMA-ATA
Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud,
Alma-Ata, URSS, 6-12 de septiembre de 1978
La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud, reunida en Alma-Ata en el día de hoy, doce de septiembre de mil nuevecientos setenta y ocho, considerando la necesidad de una acción urgente por parte de todos los gobiernos, de todo el personal de salud y de desarrollo y de la comunidad mundial para proteger y promover la salud de todos los pueblos del mundo, hace la siguiente Declaración:

I

La Conferencia reitera firmemente que la salud, estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, es un derecho humano fundamental y que el logro del grado más alto posible de salud es un objectivo social sumamente importante en todo el mundo, cuya realización exige la intervención de muchos otros sectores sociales y económicos, además del de la salud.

II

La grave desigualdad existente en el estado de salud da la población, especialmente entre los países en desarrollo y los desarrollados, así como dentro de cada país, es política, social y económicamente inaceptable y, por tanto, motivo de preocupación común para todos los países.

III

El desarrollo económico y social, basado en un Nuevo Orden Económico Internacional, es de importancia fundamental para lograr el grado máximo de salud para todos y para reducir el foso que separa, en el plano de la salud, a los países en desarrollo de los países desarrollados. La promoción y protección de la salud del pueblo es indispensable para un desarrollo económico y social sostenido y contribuye a mejorar la calidad de la vida y a alcanzar la paz mundial.

IV

El pueblo tiene el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación y aplicación de su atención de salud.

V

Los gobiernos tienen la obligación de cuidar la salud de sus pueblos, obligación que sólo puede cumplirse mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas. Uno de los principales objetivos sociales de los gobiernos, de las organizaciones internacionales e de la comunidad mundial entere en el curso de los próximos decenios debe ser el de que todos los pueblos del mundo alcancen en el año 2000 un nivel de salud que les permita llevar una vida social y económicamente productiva. La atención primaria de salud es la clave para alcanzar esa meta como parte del desarrollo conforme al espíritu de la justicia social.

VI

La atención primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías práctivos, cientificamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atencion de salud al lugar donde residen y trabajan las personas, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria.

VII

La atención primaria de salud:
1. es a la vez un reflejo y una consecuencia de las condiciones económicas y de las características socioculturales y políticas del país y de sus comunidades, y se basa en la aplicación de los resultados pertinentes de las investigaciones sociales, biomédicas y sobre servicios de salud y en la experiencia acumulada en materia de salud pública;
2. se orienta hacia los principales problemas de salud de la comunidad y presta los servicios de promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación necesarios para resolver esos problemas;
3. compreende, cuando menos, las seguientes actividades: la educación sobre los principales problemas de salud y sobre los métodos de prevención y de lucha correspondientes; la promoción del suministro de alimentos y de una nutrición apropiada, un abastecimiento adecuado de agua potable y saneamiento básico; la asistencia maternoinfantil, con inclusión de la planificación de la familia; la inmunización contra las principales enfermedades infecciosas; la prevención y lucha contra las enfermedades endémicas locales; el tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes; y el suministro de medicamentos esenciales;
4. entraña la participación, además del sector sanitario, de todos los sectores y campos de actividad conexos del desarrollo nacional y comunitario, en particular la agricultura, la zootecnia, la alimentación, la industria, la educación, la vivienda, las obras públicas, las comunicaciones y otros sectores y exige los esfuerzos coordinados de todos esos sectores;
5. exige y fomenta en grado máximo la autorresponsabilidad y la participación de la comunidad y del individuo en la planificación, la organización, el funcionamiento y el control de la atención primaria de salud, sacando el mayor partido posible de los recursos locales y nacionales y de otros recursos disponibles, y con tal fin desarrolla mediante la educación apropiada la capacidad de las comunidades para participar;
6. debe estar asistida por sistemas de envío de casos integrados, funcionales y que se apoyen mutuamente, a fin de llegar al mejoramiento progresivo de la atención sanitaria completa para todos, dando prioridad a los más necesitados;
7. se basa, tanto en el plano local como en el de referencia y consulta de casos, en personal de salud, con inclusión según proceda, de médicos, enfermeras, parteras, auxiliares y trabajadores de la comunidad, así como de personas que practican la medicina tradicional, en la medida que se necesiten, con el adiestramiento debido en lo social y en lo técnico, para trabajar como un equipo de salud y atender las necesidades de salud expresas de la comunidad.

VIII

Todos los gobiernos deben formular políticas, estrategias y planes de acción nacionales, con objeto de iniciar y mantener la atención primaria de salud como parte de un sistema nacional de salud completo y en coordinación con otros sectores. Para ello, será preciso ejercer la voluntad política para movilizar los recursos del país y utilizar racionalmente los recursos externos disponibles.

IX

Todos los países deben cooperar, con espíritu de solidaridad y de servicio, a fin de garantizar la atención primaria de salud para todo el pueblo, ya que el logro de la salud por el pueblo de un país interesa y beneficia directamente a todos los demás países. En este contexto, el informe conjunto OMS/UNICEF sobre atención primaria de salud constituye una base sólida para impulsar el desarrollo y la aplicación de la atención primaria de salud en todo el mundo.

X

Es posible alcanzar un nivel aceptable de salud para toda la humanidad en el año 2000 mediante una utilización mejor y más completa de los recursos mundiales, de los cuales una parte considerable se destina en la actualidad a armamento y conflictos militares. Una verdadera política de independencia, paz, distensión y desarme podría y debería liberar recursos adicionales que muy bien podrían emplearse para fines pacíficos y en particular para acelerar el desarrollo social y económico asignando una proporción adecuada a la atención primaria de salud en tanto que elemento esencial de dicho desarrollo.
La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud exhorta a la urgente y eficaz acción nacional y internacional a fin de impulsar y poner en práctica la atención primaria de salud en el mundo entero y particularmente en los países en desarrollo, con un espíritu de cooperación técnica y conforme al Nuevo Orden Económico Internacional. La Conferencia insta a los gobiernos, a la OMS y al UNICEF y a otras organizaciones internacionales, así como a los organismos internacionales, así como a los organismos multilaterales y bilaterales, a las organizaciones no gubernamentales, a los organismos de financiación, a todo el personal de salud y al conjunto de la comunidad mundial, a que apoyen en el plano nacional e internacional el compromiso de promover la atención primaria de salud y de dedicarle mayor apoyo técnico y financiero, sobre todo en países en desarrollo. La Conferencia exhorta a todas las entidades antedichas a que colaboren el el establecimiento, el desarrollo y el
mantenimiento de la atención primaria de salud de conformidad con el espíritu y la letra de la presente Declaración.

OMS 2010: el camino hacia la cobertura universal.

OMS 2010: el camino hacia la cobertura universal.

Os dejo aquí el enlace del resumen de un informe de 2010 de la OMS sobre la petinencia de la cobertura sanitaria universal.

Si bien nuestro Ágora se centra en el caso específico de España y el retroceso en la universalidad, y el documento habla justamente del camino contrario que aun queda por recorrer en la mayoría del mundo, es interesante hacer ciertos paralelismos.

Los ejemplos ilustran de sobra que la inversión en sanidad no está directamente ligada a los resultados, pero que la extensión del acceso a la sanidad marca una diferencia. Lo que me permite asegurar que la Salud o es para todos o no es.

De ahí la importancia de la universalidad en el acceso, a nivel legal(teórico) como marco en el que luego desarrollar sistemas sanitarios, normativas nacionales/autonomicas/locales y servicios sanitarios(realidad).

Pero la ley en muchas ocasiones choca con la realidad.

De nada sirve recoger en las leyes o en los discursos políticos, como hace la Sra Mato, que todos tenemos derecho a la asistencia sanitaria, si luego las barreras económicas y administrativas construyen una carrera de obstáculos alrrededor de los servicios sanitarios.

Y es ahí donde está nuestro día a día en esa carrera de obstáculos, somos atletas experimentados ya en el día a día de la carrera por la salud. Cada miembro de un grupo de acompañamiento, cada usuaria, cada integrante de Yo Sí Sanidad Universal salta las vallas para llegar a la meta que e suna salud accesible a todas las personas.

Os dejo con unas palabras de ánimo de la DraMargaret Chan Directora general de la OMS:

 La lucha por la cobertura universal es un
objetivo admirable y viable para todos.

 

Inés.

 

Universalidad y Derecho. Segundo encuentro del Ágora de Yo Si Sanidad Universal

No podemos olvidarlo: las palabras no son inocentes, con ellas formamos nuestros pensamientos y el poder,  consciente de ello, tiene una larga experiencia en utilizarlas para que pensemos como él quiere. Demonizar las que considera perturbadoras para ese pensamiento único que pretende, sacralizar otras que favorecen la interpretación de la realidad que nos muestra y, finalmente, apelar a la ambigüedad conceptual de algunas otras para confundirnos.

Si algo nos han enseñado los gobiernos neoliberales, fundamentalmente desde el modelo de Margaret Teatcher y Ronald Reagan en adelante es su facilidad para reformular el lenguaje, para vaciar de contenido palabras clave –hasta allí- de los pueblos y vaciarles de contenido, para darles un nuevo sentido y crear así redes semánticas que no hacen más que reproducir los discursos hegemónicos.

 ¿Cuántas veces has hablado del gasto sanitario sin pararte a reflexionar que deberíamos estar hablando de inversión, esa palabrita que en las plataformas electorales de los partidos suena tan interesante y que, por arte de magia (o planificada estrategia de comunicación), una vez ganadas las elecciones se sustituye por el martillo de gasto, gasto y más gasto? La España de la actualidad no es la excepción: interculturalidad, integración, antisistema, radical, crecimiento, austeridad, son solo algunos de los términos que han sufrido el cambio de su significado primario.

Esto nos obliga a una reconceptualización, anclándonos en realidades palpables y variantes que nos mantienen en una tensión permanente a la hora de la defensa de nuestras posiciones. La palabra no es un hecho menor (o no debería serlo, al menos) en las luchas sociales, y como tal en este segundo encuentro de Ágora Yo Si Sanidad Universal, te invitamos a reflexionar sobre Universalidad y Derecho.

¿Por qué Ana Mato es capaz de defender su Real Decreto hablando de universalidad en los mismos términos que desde Yo Si? ¿O no son los mismos, pero la riqueza semántica nos permite hacer un juego ambiguo de un concepto tan importante? ¿Tú cómo definirías la universalidad? ¿Es la mera atención de todas las personas? ¿Es algo más profundo que eso?

¿Qué pasa si Ana Mato anuncia que a partir de ahora toda persona tiene atención gratuita por urgencias y desde el ministerio se emiten las órdenes correspondientes para garantizarla? ¿Podría decirse que el sistema otra vez es universal? ¿Lo fue en algún momento en este país?

¿Qué es Sanidad Universal entonces?… ¿Un curso universitario sobre temas de salud? ¿Lo que teníamos antes de que el Gobierno lo quitara? ¿Salud para todas y definimos qué incluye esta nueva conceptualización? 

¿Qué Ley protege esa universalidad? ¿Existe esa Ley? ¿Es necesaria? ¿Por qué las leyes, decretos, instrucciones, son tan complejas que el común de la población rara vez puede entenderlas siendo que en teoría son las que deben garantizar los derechos por la gente conquistados?

No tenemos respuesta, o sí, la nuestra –es decir de quienes nos hemos puesto a anticipar un debate-, pero está claro que no termina de ser la definitiva y quizá, ni siquiera la que más nos convenza.

Por eso te invitamos este jueves 20 a que te sumes al Ágora de Yo Sí Sanidad Universal. Para repensarnos y repensar todas estas cosas, para buscarle nuevos sentidos a nuestros discursos, para evitar que nos sigan quitando derechos y contándonoslo como si nada estuviera pasando.

Dice una vieja canción que “si la historia la escriben quienes ganan, quiere decir que hay otra historia”, ¿te sumas a reescribir la nuestra? Te esperamos, Jueves 20 de marzo a las 20:30 en el Patio Maravillas, calle Pez 21 <M> Callao o Noviciado. 2º Piso, Izquierda.

La universalidad en la Sanidad Pública

En las siguientes líneas se repasa la evolución del derecho al acceso a la sanidad pública según la normativa española con el fin de contrastar lo contenido en la normativa española con el imaginario colectivo de universalidad de la sanidad pública. Así como para entrever a través del acceso a la sanidad, el  tipo de salud que emana de las instituciones públicas.

La intervención pública en los problemas de salud se remontan a la antigüedad en donde el control de las epidemias en las ciudades era una medida colectiva de salud pública. Las primeras entidades de salud pública se refieren al siglo XIX en donde se crea la Dirección General de Sanidad con normativa posterior que lo modifica manteniendo su esquema organizativo.

En la Ley de 14 de diciembre de 1942 se establece el Seguro Obligatorio de Enfermedad (SOE), bajo el Instituto Nacional de Previsión, comenzando a instaurarse distintos sistemas sanitarios de protección individual, en el marco de la Seguridad Social. Es decir, el nacimiento de la prestación sanitaria individual se vincula al empleo y su financiación corre a cargo de las correspondientes cotizaciones empresariales y las de trabajadoras y trabajadores a la Seguridad Social.

Sistema que  se mantiene y desarrolla la Ley General de la Seguridad Social de 1974, garantizando la prestación sanitaria a las “personas que o bien realicen una actividad profesional o puedan cumplir los requisitos exigidos en la modalidad contributiva, así como a los familiares o asimilados que tuvieran a cargo”. Todo ello con el fin de que “La asistencia sanitaria del Régimen General de la Seguridad Social tiene por objeto la prestación de los servicios médicos y farmacéuticos conducentes a conservar o restablecer la salud de los beneficiarios de dicho régimen, así como su aptitud para el trabajo[1].

La Constitución Española de 1978 es el punto de partida para un cambio de modelo, estableciéndose en su artículo 43 que los derechos a la protección de la salud corresponden a toda la ciudadanía. Así como que compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. De esta forma, en el Título VIII prevé las competencias en materia de sanidad de las Comunidades Autónomas.

En desarrollo de los artículos de la CE, entra en vigor la Ley General de Sanidad de 1986 (Ley 14/1986) que está vigente hoy día y que establece lo siguiente:

  • Introduce la vocación de universalidad toda vez que establece como titulares del derecho a la protección a la salud y a la asistencia sanitaria a todas las ciudadanas/os españolas/es y extranjeras/os que residan en el territorio nacional. Para el caso de extranjeras/os no residentes, se aplican los distintos convenios y tratados internacionales.
  • No sólo habla de derecho a la salud sino de la materialización del derecho a la “asistencia sanitaria”.
  • Determina una separación ministerial entre Sanidad y Seguridad Social

Asimismo, el RD 63/1995 de 20 de enero sobre Ordenación de prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud, recoge la universalización del derecho a la asistencia sanitaria en todos los casos de pérdida de la salud.

En síntesis, a partir del desarrollo constitucional de la Ley General de Sanidad de 1986, la asistencia sanitaria deja de ser una prestación contributiva del sistema de seguridad social para convertirse en un derecho de todas las ciudadanas y ciudadanos residentes en España.

Pero no es hasta 1999 a través de la Ley 49/1998, de 30 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1999, en donde la Sanidad Pública rompe su dependencia con la Seguridad Social así como su forma de financiación que a partir de entonces es a través de los Presupuestos Generales del Estado mediante transferencias a las autonomías así como por vía de determinados impuestos indirectos. Por tanto el Sistema Nacional de Salud no depende ni normativamente ni presupuestariamente de la Seguridad Social. No obstante, hay dos cuestiones que en la práctica contradicen lo anteriormente dicho:

1)         En el ámbito formal: el Instituto Nacional de la Seguridad Social ha mantenido la competencia de afiliación al sistema sanitario a través del número de la seguridad social.

2)         En el ámbito material: se han mantenido los criterios de acceso para hacer efectivo el derecho a la sanidad pública. Es decir, para tener la tarjeta sanitaria tienen que seguir concurriendo determinados requisitos relacionados con estar cotizando o haberlo hecho o bien ser beneficiario del que cotiza. Los conceptos de cotizante o beneficiaria/o para ser titulares del derecho a la salud, no dejan de ser contradictorios con la idea de un derecho universal como el derecho a la salud.

Por otro lado y continuando con el carácter de universalidad de la sanidad pública introducida por la Ley General de Sanidad de 1986, es necesario manifestar que incluso después de 1999 no es plenamente efectiva. Según el Ministerio de Sanidad un 0,6 %[2] no accede al SNS ya que no cumple con los requisitos de estar cotizando a la Seguridad Social, ser beneficiario del mismo o bien porque no se encuentra en el reconocimiento del derecho de algunas leyes (L.O. 4/2000, de 11 de enero sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, Ley de Integración Social de Minusválidos, Ley Reguladora de Objeción de Conciencia, Ley de Presupuestos del Estado para 1989 para personas sin recursos, Ley  26/1990 para personas perceptoras de  prestaciones no contributivas, etc.). La población excluida ascendía en torno a 276.000 personas (en qué año?), figurando las siguientes: autónomas/os que cesan en su negocio y no tienen trabajo y no reciben ningún tipo de prestación por parte de la Seguridad Social[3],   inmigrantes que han retornado a España y cuentan con pensiones de otros países, profesionales liberales inscritos en modalidades alternativas al RETA[4] o personas que nunca cotizaron. Dicho esto, lo anteriormente expuesto quiebra el concepto de universalidad de la sanidad pública que la mayor parte de ciudadanía residente en España creía gozar en este estado.

El 6 de octubre de 2011 entró en vigor la Ley 33/2011 General de Salud Pública, que en su exposición de motivos recogía la intención de dotar de universalidad al sistema nacional de salud y establecía fechas para que los citados colectivos excluidos accedieran al mismo.

En esta coyuntura normativa de la evolución de la sanidad pública y su carácter de universalidad, se legisla el RD-L 16/2012 y su posterior desarrollo reglamentario, el Real Decreto 1192/2012 de 3 de agosto que regula la condición de asegurado y de beneficiario a efectos de la asistencia sanitaria en España con cargo a fondos públicos, a través del Sistema Nacional de Salud, contraviniendo la Ley 22/2011 General de Salud Pública, cambiando el sistema y retrotrayéndolo a épocas anteriores a la Ley de 1986 General de Sanidad y CE.

Así, el RD de 3 de agosto que desarrolla el RDL 16/2012 deroga expresamente varias disposiciones normativas entre las que se encuentra el RD 1088/1989, de 8 de septiembre, por el que se extiende la cobertura de la asistencia sanitaria de la Seguridad Social a las personas sin recursos económicos suficientes, el Decreto 1075/1970, de 9 de abril, sobre asistencia sanitaria a las trabajadoras y trabajadores españoles emigrantes y a las familias de las/os mismas/os residentes en territorio nacional y su normativa de desarrollo y el Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre, por el que se dictan normas sobre prestaciones de asistencia sanitaria y ordenación de los servicios médicos en el Régimen General de la Seguridad Social, salvo el apartado dos de su artículo sexto, que mantiene su vigencia.

 

 

[1]    Ley General de la Seguridad Social 1974.

[2]    Dato extraído de carta del Defensor del Pueblo en respuesta a una queja presentada por un trabajador autónomo después de tener que cerrar su empresa y quedarse sin prestación sanitaria.

[3]    Estas personas se encuadran entre las personas que no trabajan pero tienen suficientes recursos (por ejemplo una vivienda en propiedad) ya que El Real Decreto 1088/1989 de 8 de septiembre por el que se extiende la cobertura de la asistencia sanitaria de la Seguridad Social a las personas sin recursos,  establece que se reconoce el derecho a las prestaciones de la asistencia sanitaria de la Seguridad Social a los españoles que tengan establecida su residencia en territorio nacional y carezcan de recursos económicos suficientes.  A estos efectos se entienden comprendidas las personas cuyas rentas, de cualquier naturaleza, sean iguales o inferiores en cómputo anual al salario mínimo interprofesional.

[4]    Los abogados y procuradores deben recurrir a seguros privados de salud, salvo en Cataluña, Extremadura y en algunas zonas de Castilla y León, donde ya disfrutan de sanidad pública gratuita gracias a normativas autonómicas.Image 

La importancia de los espacios verdes en tu salud.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-escarabajo-verde/escarabajo-verde-paraisos-barrio/1775954/Paraisos de barrio
Hoy os hablo de un factor que siempre me ha parecido importantísimo para la salud: el paisaje.

La forma en que nuestro entorno influye en nosotros a nivel físico, mental e incluso espiritual es algo evidente. ¿Quién no se ha sentido mejor mirando el mar?¿A quien no le abre el apetito el aire de la montaña?

A nivel de salud es indiscutible que un entorno más “verde” influye en que nos movamos más, respiremos más limpio, comamos más sano…

¿Y si vives en una ciudad?
Tener una zona verde cerca es también un factor que influirá en tu salud, ¿sabias que tener zonas verdes reduce el gasto en farmacia de una ciudad? Es un lugar de encuentro entre vecinos, fortalece los vínculos de una comunidad, mejorando tambien la salud mental de esa comunidad.

La inversión en zonas verdes es sin embargo desigual y la ordenación del territorio a nivel urbanístico es un factor de desigualdad social añadido a aquellos que influyen en nuestra salud.

En los últimos años han aparecido muchos movimientos sociales y agrupaciones vecinales que luchan por reconquistar espacios urbanos y convertirlos en zonas verdes autogestionadas. Pero esa es otra historia que da para otra entrada jajaja..

Disfrutar del docu 😉 BsInés